Como museo, el castillo de Malbork ofrece una cautivadora mezcla de historia y descubrimiento. Pasea por galerías de armas y armaduras, admira intrincadas obras de arte en ámbar y explora reconstruidas cámaras medievales. Las exposiciones del castillo dan vida al mundo de los caballeros, los artesanos y la realeza entre sus imponentes muros góticos.
Como museo histórico y monumento conmemorativo, Stutthof ofrece a los visitantes la posibilidad de explorar los edificios originales del campo, atravesar la Puerta de la Muerte y reflexionar ante el monumento a las víctimas. Las auténticas exposiciones y las ruinas conservadas crean una experiencia profundamente educativa y conmovedora.